El ministro de Justicia y Seguridad, Gustavo Villatoro, defendió tres reformas que permitirán trasladar a los menores de 18 años procesados o condenados por delitos de crimen organizado a centros penales comunes, donde serán separados en pabellones especiales. Además, su pena será supervisada por tribunales especializados en crimen organizado en lugar de juzgados de vigilancia penitenciaria.
Las reformas buscan separar a los menores vinculados a pandillas de aquellos procesados por delitos comunes. Villatoro enfatizó que el Estado no cree en la rehabilitación de terroristas, independientemente de su edad.
Los cambios incluyen modificaciones a la Ley Penal Juvenil, la Ley contra el Crimen Organizado y la Ley Penitenciaria, permitiendo que los menores sean trasladados a centros administrados por la Dirección General de Centros Penales con estructuras diferenciadas.
La Comisión de Seguridad Nacional aprobó las reformas, incorporando observaciones del magistrado Alejandro Quinteros, quien sugirió mantener un enfoque diferenciado en la ejecución de penas para menores dentro de los tribunales especializados. Se espera que el pleno legislativo ratifique los cambios en los próximos días.