Una tragedia aérea sacudió la capital de los Estados Unidos la noche del miércoles, cuando un avión de pasajeros de American Eagle colisionó con un helicóptero militar, cayendo al río Potomac. La colisión dejó al menos un saldo de víctimas mortales confirmadas y generó una compleja operación de rescate en las frías aguas del río.
El avión, que se encontraba en ruta desde Wichita, Kansas, hacia Washington D.C., llevaba a bordo a 60 pasajeros y 4 miembros de la tripulación. Según informó American Airlines, el vuelo 5342 se estrelló tras una violenta colisión con un helicóptero Sikorsky H-60, conocido como «Blackhawk», que estaba realizando un vuelo de entrenamiento. El accidente ocurrió mientras el avión intentaba aterrizar en el Aeropuerto Nacional Ronald Reagan, situado a orillas del río Potomac.
Las primeras declaraciones de las autoridades apuntan a que el avión se desgarró en el impacto, con partes de la aeronave esparcidas en el agua, mientras el helicóptero también terminó sumergido. Imágenes compartidas en redes sociales mostraron helicópteros y equipos de rescate iluminando la zona en un esfuerzo por localizar a posibles sobrevivientes.
Un testigo ocular, Ari Schulman, relató a la cadena CNN que vio una chisporroteante nube de fuego y «un chorro de chispas» cuando ocurrió la colisión. «El avión parecía estar a punto de aterrizar, pero luego se inclinó bruscamente hacia un lado, lo que me hizo ver que algo grave había sucedido», declaró.
El senador de Kansas, Roger Marshall, calificó el incidente como «una pesadilla», y el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, expresó su pesar y aseguró estar monitoreando de cerca la situación, mientras agradecía a los equipos de emergencia por su valioso trabajo.
De acuerdo con el Departamento de Defensa, el helicóptero militar implicado en el choque transportaba solo tres personas, y aunque no se han brindado más detalles, se sabe que los tripulantes eran personal militar que se encontraba en entrenamiento.
En la zona del accidente, las autoridades están llevando a cabo una intensa operación de rescate con el apoyo de bomberos, policías y equipos especializados, quienes siguen trabajando arduamente para recuperar más víctimas y determinar las causas exactas de la colisión.
El accidente ha provocado la suspensión de todos los vuelos en el aeropuerto Ronald Reagan, mientras las autoridades federales investigan las circunstancias que llevaron a este fatídico choque aéreo.
Este incidente se suma a una serie de preocupaciones sobre la seguridad aérea, y aunque aún no se han confirmado todos los detalles, la comunidad sigue esperando respuestas mientras el país entero lamenta esta tragedia.