El uso de armas de fuego en Norteamérica ha perjudicado la vida de los niños y adolescentes. El archivo de violencia armada ya registro a 3,553 menores de edad fallecidos y heridos, desde enero hasta el 13 de julio 2023. Mientras que en 2021 y 2022 el país habría tardado en alcanzar esta tendencia.
Un total de 970 niños y adolescentes han sido asesinados, mientras que otros 2,583 resultaron baleados en diferentes escenarios en los que se utilizaron armas de fuego. El archivo ha recopilado datos de victimas de 0 a 17 años. Así mismo un estudio de los centros para el control y la prevención de enfermedades revelo que, desde 2020, la violencia con armas de fuego se convirtió en la principal causa de muerte entre la población de 1 a 19 años, sustituyendo a los accidentes automovilísticos.
Los diferentes escenarios pueden ser provocados por violencia doméstica, en juegos deportivos, peleas en centros comerciales o en festejos en las comunidades, además no hay nada que detenga a los tiradores de ingresar a los campus escolares. El grupo de control de armas Every Twon For Gun Safety, público en un documento que casi tres de cada cuatro niños y adolescentes asesinados en tiroteos masivos en la última década estuvieron vinculados a la violencia doméstica.
Además una estadística del grupo de investigación independiente K12 School Shooting Database revela que solo este año han ocurrido 188 balaceras en las escuelas. El año pasado cerró con 304 incidentes y 2021, con 250. Con estas cifras se colocan como los años con más tiroteos desde 1970 en la que comenzó el registro.
La problemática de los tiroteos escolares ha ido en aumento y las autoridades norteamericanas se encuentran en una lucha entre los que quieren la prohibición de armas de fuego y los que defienden la ley que habilita la portación de armas para defensa persona.