El Juzgado Segundo de Instrucción de San Salvador, realizó una audiencia para revisar las declaraciones anticipadas de dos testigos, previo al juicio de la masacre de la UCA, en donde seis sacerdotes jesuitas y sus colaboradores fueron asesinados, el 16 de noviembre de 1989.
La inspección de la declaración fue las entrevistas anticipadas de los testigos, el coronel Guillermo Alfredo Benavides y del testigo con régimen de protección con clave Gabriel. Según confirmó el fiscal del caso, por medio de un video en la cuenta oficial de la fiscalía general de la república, la revisión tenía como objetivo verificar las actas, específicamente sobre si lo escrito correspondía a lo declarado por ambos testigos.
El testigo Gabriel, durante su declaración ante preguntas de la fiscalía, aseguro que fue Benavides quien dio la orden de liquidar al sacerdote Ignacio Ellacuria, al campus de la universidad UCA, el 16 de noviembre de 1989. Mientras que Benavides, durante su declaración, inculpo al general Rene Emilio Ponce y al teniente coronel Camilo Hernández.