En Estados Unidos, el temporal ártico Elliot, ha azotado gran parte del país esta semana, ha provocado ya al menos siete muertes en el país, mientras se espera que las gélidas temperaturas que ha ocasionado arrecien el fin de semana de Navidad, fiestas que serán las más frías desde que se tienen registros en varias ciudades, desde Pensilvania a Florida.
La tormenta, con fuertes vientos y precipitaciones, nieve intensa y heladas, que se extienden por más de 3.200 km desde Texas hasta la canadiense Quebec, ha dejado sin suministro eléctrico a más de 1,5 millones de personas en EE UU y Canadá.
Las autoridades estadounidenses han decretado el estado de alerta, una medida que afecta a más de dos tercios de la población del país, 240 millones de personas. En algunos puntos del Estado de Montana las temperaturas han caído a 45º bajo cero.
“Más de 240 millones de personas están afectadas por alertas meteorológicas”, precisó el Servicio Nacional de Meteorología (NWS en sus siglas en inglés). Estas temperaturas extremas se deben principalmente a los efectos de una masa de aire ártico, el llamado vórtice polar, una gran masa de aire frío en rotación que suele rodear el Ártico, pero que de vez en cuando se desplaza hacia el sur y extiende las temperaturas gélidas más allá del polo.
El presidente, Joe Biden, advirtió a los estadounidenses de que se tomaran la tormenta “de forma extremadamente seria” y que sigan las recomendaciones de las autoridades.