Desde mediados de marzo de 2020, en El Salvador se adoptaron medidas para contener la pandemia, teniendo inevitablemente un sobre la actividad económica. A esto se sumarse los daños de la tormenta tropical Amanda, que afectó al territorio salvadoreño a inicios de junio del presente año, dada la vulnerabilidad del país a este tipo de fenómenos naturales.

Es así que los resultados económicos durante los primeros seis meses de 2020 reflejan una contracción de 9.3% en el Producto Interno Bruto (PIB) respecto al mismo período del año anterior, informó el Banco Central de Reserva (BCR) en su último informe económico.

Desde el enfoque de la producción, en el primer semestre de 2020 se registraron reducciones en 15 de los 19 agregados de actividades económicas que conforman el PIB, siendo las más afectadas las actividades artísticas, de entretenimiento y recreativas (31.2%); alojamiento y servicios de comida (-28.3%); actividades profesionales, científicas y técnicas (-20.3%); industria manufacturera (-18.3%); construcción y servicios de construcción (-17.5%); comercio (-15.7%); transporte y almacenamiento (-14.9%) y explotación de minas y canteras (-13.8%).

Lo anterior, provocó que el principal efecto económico de la pandemia en el país fuera en el segundo trimestre, dada una contracción de 19.2%, precedida por el crecimiento de 0.8% en el primer trimestre. En general, la producción en bienes y servicios fue de $6,766.98 millones, es decir que dejó de producir $1,385.24 millones entre abril y junio de 2020, y llegó a $5,381.74 millones.

«Debe señalarse, que esta caída es inferior a la de nuestro principal socio comercial, Estados Unidos, que en el mismo trimestre registró una tasa de -31.4 %», dijo el BCR al justificar la mayor caída de la economía salvadoreña en la historia reciente.

Proyecciones de crecimiento económico

El Banco Central de Reserva mantiene su proyección que el crecimiento económico al finalizar el 2020 se situará en un rango estimado de -6.5% a -8.5%.

«Cabe señalar que la tasa de crecimiento que se observará a finales de 2020 estará determinada principalmente por el comportamiento de los diferentes agentes económicos, de la evolución de la pandemia, del desempeño económico de nuestros principales socios comerciales y de las medidas de apoyo gubernamentales que se implementen», señaló.

El BCR estima «un mejor desempeño» de la economía para el tercer y cuarto trimestre de 2020, resultado de la reciente evolución de variables claves como las exportaciones y las remesas, cuya dinámica en los últimos meses ha sido mejor que la prevista; así como por la reactivación de las actividades productivas desde agosto, pero sin compensar la disminución registrada en el primer semestre del año.

Para 2021, se proyecta un crecimiento de 3.9%, el cual se irá moderando en los siguientes años.

«En términos comparativos respecto a la proyección realizada por el Banco Central de Reserva en el mes de junio, el rango y tasa de crecimiento proyectada para el año 2020 se mantiene; sin embargo, las proyecciones de crecimiento económico han sido revisadas al alza para el período 2021-2023 respecto a lo proyectado en junio de 2020», agregó.

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