La agencia de riesgo soberano Moody’s Investors Rating anunció el lunes en la noche que ha iniciado un proceso de revisión de la calificación soberana de El Salvador, que actualmente está en “B3”, por los riesgos de liquidez que presenta el Gobierno central y su limitada capacidad para adquirir nuevo financiamiento.
“El período de revisión permitirá a Moody’s evaluar la respuesta política de la administración (el Ministerio de Hacienda) para abordar las restricciones financieras y evaluar los planes de consolidación fiscal del Gobierno para 2021 y, más allá, si serán efectivos para asegurar la sostenibilidad de la deuda”, indicó la agencia en un comunicado.
Según Moody’s, el país estaría afrontando problemas de liquidez por el aumento del gasto: «El factor clave detrás de la decisión es el alto riesgo de liquidez del Gobierno debido a un gran aumento en las necesidades de financiamiento bruto, las estrictas condiciones de financiamiento externo y la capacidad limitada para aumentar la dependencia del mercado interno».
En este sentido, la agencia esperaba que el Ejecutivo recortara el gasto en otras áreas, pero esto no ha sucedido.
El mes pasado, el ministro de Hacienda, Alejandro Zelaya, aseguró que aplicar austeridad «no es posible por la crisis económica» que estamos viviendo. “Aplicar una política restrictiva del gasto público, en este momento, es un suicidio para nuestra población. Si yo empiezo a recortar, ¿cómo voy a comprar insumos médicos si tengo un repunte?”, justificó en una Comisión de la Asamblea Legislativa.
Moody’s prevé que el déficit fiscal (la brecha entre ingresos y gastos) llegue al 11% del PIB al cierre del 2020.
Por otra parte, en su comunicado, la agencia hizo ver que las instituciones en nuestro país «son “débiles por la falta de cumplimiento de la Ley de Responsabilidad Fiscal, el Estado de derecho, la inseguridad y el historial de confrontación política entre los poderes del Ejecutivo y Legislativo».