El presidente del Consejo de Liderazgo Presidencial de Yemen, Rashad al-Alimi, mantuvo una conversación telefónica con el mandatario estadounidense Donald Trump para solicitar asistencia militar contra la insurgencia de los hutíes, grupo respaldado por Irán.
La petición surge tras la intensificación de las hostilidades y el rápido avance de las fuerzas insurgentes, las cuales han tomado el control de puntos estratégicos en la costa yemení del mar Rojo y las inmediaciones del estrecho de Bab al-Mandeb.
Claves de la comunicación y el contexto regional
Postura de Washington: Durante el diálogo, Donald Trump no hizo compromisos directos sobre apoyo militar inmediato para el gobierno yemení, según informaron fuentes diplomáticas citadas por agencias como Reuters y AFP.
Peticiones de Arabia Saudita: La llamada se produjo en un contexto de alta tensión regional, luego de que los hutíes lanzaran un ataque con misiles hacia Riad. Medios internacionales informaron que el príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salmán, también instó a la administración estadounidense a intervenir e iniciar bombardeos contra el grupo armado.
Garantías hacia EE. UU.: Trump declaró públicamente que la milicia huta aceptó no atacar embarcaciones ni objetivos estadounidenses en la zona, a pesar de haber reanudado sus ataques contra las posiciones e infraestructura saudíes.
Impacto territorial y humanitario: El despliegue de las fuerzas hutas en las elevaciones montañosas del occidente del país amenaza con cortar las vías de comunicación de las fuerzas gubernamentales y ha provocado el desplazamiento de miles de personas en las últimas semanas.
