La campaña militar de Estados Unidos contra embarcaciones que Washington vincula con el narcotráfico cumple un año con al menos 227 personas fallecidas y 68 lanchas destruidas, según recuentos citados en el informe.
La operación comenzó el 2 de septiembre de 2025, cuando el presidente Donald Trump anunció la destrucción de una embarcación en aguas del Caribe y afirmó que sus ocupantes estaban relacionados con organizaciones dedicadas al narcotráfico.
Desde entonces, el Comando Sur de Estados Unidos ha reportado nuevas acciones en el Caribe y frente a las costas del Pacífico latinoamericano. De acuerdo con los recuentos disponibles, únicamente tres personas han sido documentadas como sobrevivientes rescatados.
La estrategia ha generado cuestionamientos legales, especialmente por un segundo ataque realizado durante la primera operación, en el que murieron dos personas que habían sobrevivido al impacto inicial. Expertos jurídicos y legisladores estadounidenses han señalado que ese tipo de acciones podrían constituir violaciones al derecho internacional.
Pese a las controversias, Washington mantiene el operativo y sostiene que ha reducido las actividades marítimas vinculadas al narcotráfico. Según un funcionario estadounidense, el Comando Sur registra descensos de 65 % en el Caribe occidental, 60 % en el oriental y cerca del 50 % en el Pacífico.
La administración de Trump también impulsa una mayor cooperación regional mediante la Coalición contra los Cárteles de las Américas, integrada por Estados Unidos y otros 18 países de Latinoamérica y el Caribe.
