Unos 2.2 millones de niños ucranianos regresaron este martes a las aulas, mientras otros 1.4 millones retomaron su formación mediante clases virtuales o sistemas híbridos debido a la persistencia de los ataques rusos.
Las condiciones de seguridad llevaron a varias escuelas a suspender las ceremonias de inicio del curso y optar por clases en línea durante los primeros días. En zonas cercanas al frente, la educación completamente remota continúa siendo la única alternativa.
Desde el comienzo de la invasión rusa a gran escala, 423 centros educativos han sido destruidos y otros 4,227 resultaron dañados, según cifras oficiales de Ucrania. Alrededor del 80 % de las escuelas cuenta con refugios antiaéreos, aunque su ubicación dificulta la protección de los estudiantes en algunas localidades próximas a las zonas de combate.
Entre 700,000 y 800,000 alumnos estudian actualmente bajo un modelo híbrido, mientras unos 200,000 menores que viven cerca del frente reciben clases exclusivamente a distancia. A ellos se suman aproximadamente 400,000 niños refugiados en otros países que mantienen su educación mediante plataformas digitales.
La guerra también ha afectado el material escolar. Recientes ataques destruyeron alrededor de 1.2 millones de libros de texto, por lo que las autoridades recurrirán temporalmente a versiones digitales mientras se reponen los ejemplares.
En comunidades próximas al frente, algunas escuelas han quedado completamente destruidas, pero profesores y estudiantes continúan las actividades académicas de manera virtual como una forma de mantener activo el sistema educativo pese al conflicto.
