El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, formalizó el cierre de tres procesos de diálogo con grupos armados heredados de la política de “Paz Total” impulsada por su antecesor, Gustavo Petro.
La decisión quedó establecida mediante nueve resoluciones que cancelan los espacios de negociación con estructuras vinculadas a alias “Calarcá”, la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano y las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN).
El Gobierno de De la Espriella argumentó que los grupos involucrados no han demostrado una voluntad real y verificable de alcanzar la paz. También fueron revocados reconocimientos y designaciones relacionadas con los equipos negociadores.
La medida confirma el giro de la nueva administración colombiana hacia una estrategia de mayor presión militar contra las organizaciones armadas. De la Espriella ya había anunciado el desmonte de los principales mecanismos de la “Paz Total” desde su llegada al poder el pasado 7 de agosto.