Rusia y Estados Unidos dieron por concluido el proceso de diálogo basado en los acuerdos alcanzados hace un año en Anchorage, Alaska, y coincidieron en que las negociaciones para buscar una salida a la guerra en Ucrania deberán reiniciarse con nuevas propuestas.
El cambio de postura se produjo tras la reunión entre el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y el canciller ruso, Serguéi Lavrov, celebrada en Manila durante la cumbre de la ASEAN. Ambos funcionarios admitieron que los planteamientos anteriores quedaron superados por la evolución del conflicto.
Rubio afirmó que será necesario presentar nuevas iniciativas para avanzar hacia un eventual acuerdo de paz, mientras que Lavrov calificó los llamados «acuerdos de Anchorage» como un fracaso y responsabilizó al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, de no aceptar la propuesta impulsada por Washington.
El replanteamiento de las conversaciones ocurre en un contexto marcado por la intensificación de la guerra, el fortalecimiento de la capacidad militar de Ucrania y una mayor coordinación con los países europeos, factores que reducen las posibilidades de alcanzar un alto el fuego en el corto plazo.
