Emiratos Árabes Unidos acusó a Irán de lanzar drones contra su territorio, en un hecho que habría impactado instalaciones civiles y que pone en riesgo el frágil alto el fuego vigente desde el 8 de abril con Estados Unidos.
Según las autoridades emiratíes, el ataque alcanzó el sitio petrolero de Fuyaira, provocando un incendio en una de las principales rutas de exportación de hidrocarburos de la región.
El incidente generó reacción inmediata en los mercados internacionales. El barril de Brent del mar del Norte subió 5.80 %, hasta los 114.44 dólares, mientras que el West Texas Intermediate aumentó 4.36 %, alcanzando los 106.42 dólares.
Analistas advirtieron que la situación incrementa la incertidumbre global, especialmente por el impacto en el estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio energético. Estimaciones privadas apuntan a un déficit de hasta 10 millones de barriles diarios si se mantiene la interrupción en la zona.
Las tensiones también golpearon a las bolsas internacionales: París cayó 1.71 %, Fráncfort 1.24 % y Milán 1.59 %, mientras que en Nueva York el Dow Jones retrocedió 1.13 %, el Nasdaq 0.19 % y el S&P 500 0.41 %.
El episodio refuerza el clima de volatilidad en los mercados, en medio de crecientes tensiones geopolíticas en Oriente Medio.