El acuerdo de comercio recíproco suscrito entre Estados Unidos y El Salvador establece la eliminación de requisitos de fumigación y ciertas certificaciones aplicadas a granos básicos y mariscos procedentes del mercado estadounidense.
La disposición fue detallada en un artículo de opinión publicado en The Hill, firmado por el embajador Jamieson Greer y la secretaria Brooke Rollins. En el texto, los funcionarios exponen la estrategia de la administración del presidente Donald Trump orientada a reducir barreras que, según sostienen, afectan las exportaciones agrícolas de su país.
Según lo expuesto, El Salvador eliminará lo que califican como “requisitos innecesarios” de fumigación y certificados para granos estadounidenses. Asimismo, reconocerá los certificados de exportación de mariscos emitidos en Estados Unidos y aceptará las pruebas de inocuidad aplicadas a productos cárnicos de ese país.
El acuerdo, cuya firma fue oficializada el 29 de enero de 2026, también contempla que El Salvador otorgue acceso no discriminatorio a los productos agrícolas estadounidenses. Además, establece que las medidas sanitarias y fitosanitarias deberán fundamentarse en criterios científicos y análisis de riesgo, evitando restricciones que puedan interpretarse como barreras encubiertas al comercio bilateral.
En el artículo, los firmantes señalan que estas acciones forman parte de una política para “nivelar el campo de juego” para agricultores y ganaderos estadounidenses, quienes —afirman— han manifestado inquietudes por las dificultades económicas que enfrentan en diversos mercados.
De acuerdo con los funcionarios, los acuerdos de comercio recíproco impulsados en los primeros meses del año buscan ampliar oportunidades para las exportaciones agrícolas de Estados Unidos, especialmente en regiones donde identifican obstáculos técnicos o sanitarios para el ingreso de sus productos.