Perú amanecerá este miércoles con un nuevo jefe de Estado, el octavo en cerca de una década marcada por la inestabilidad institucional. La salida del mandatario interino José Jerí, censurado tras apenas cuatro meses en el cargo y a solo semanas de las elecciones generales, vuelve a evidenciar la fragilidad política que se arrastra desde 2016.
El ciclo de turbulencias comenzó con Pedro Pablo Kuczynski (2016-2018), quien gobernó poco más de un año y medio. Tras imponerse en las urnas a Keiko Fujimori, enfrentó un Congreso dominado por el fujimorismo. Superó un primer intento de vacancia luego de conceder el indulto al exmandatario Alberto Fujimori, pero renunció ante una segunda moción vinculada al caso Odebrecht.
Su vicepresidente, Martín Vizcarra (2018-2020), asumió el poder y protagonizó un enfrentamiento abierto con el Legislativo, al que llegó a disolver para convocar nuevas elecciones parlamentarias. Sin embargo, el nuevo Congreso también terminó destituyéndolo en plena pandemia por acusaciones de corrupción relacionadas con su gestión como gobernador regional.
La crisis se agudizó con el breve paso de Manuel Merino, quien permaneció solo cinco días en 2020 antes de renunciar tras masivas protestas y la muerte de dos jóvenes durante la represión policial. Posteriormente, Francisco Sagasti encabezó un gobierno de transición hasta los comicios que llevaron al poder a Pedro Castillo.
Castillo (2021-2022) enfrentó reiterados intentos de destitución y, el 7 de diciembre de 2022, intentó disolver el Congreso para evitar su salida, lo que derivó en su arresto inmediato y destitución por el Parlamento.
Le sucedió Dina Boluarte (2022-2025), quien logró mantenerse más de dos años en el cargo con el respaldo de sectores conservadores, aunque con niveles mínimos de aprobación ciudadana y constantes cuestionamientos políticos, hasta perder apoyo en la recta final del proceso electoral.
El último relevo se produjo con la censura de Jerí, tras revelaciones sobre presuntas reuniones reservadas con empresarios chinos contratistas del Estado y supuestas irregularidades en contrataciones públicas.
De cara a la elección del nuevo presidente del Congreso —quien asumirá automáticamente la Presidencia encargada— ya han presentado sus candidaturas los legisladores María del Carmen Alva, Héctor Acuña, Edgar Reymundo y José Balcázar, en una disputa que definirá al mandatario provisional hasta el 28 de julio.
Con este nuevo cambio, Perú continúa sumido en una espiral de reemplazos presidenciales que mantiene en vilo la gobernabilidad, a la espera de que las próximas elecciones permitan recuperar la estabilidad política perdida.