El reverendo Jesse Jackson, una de las figuras más emblemáticas del movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos y excandidato a la Presidencia en la década de 1980, falleció este martes a los 84 años, informó su familia mediante un comunicado difundido en redes sociales.
En el mensaje, sus allegados señalaron que murió acompañado de sus seres queridos y resaltaron su legado como defensor de los sectores más vulnerables. Destacaron su compromiso con la justicia social, la igualdad racial y la defensa de los derechos humanos, valores que guiaron más de cinco décadas de activismo.
Jackson fue fundador de la Rainbow PUSH Coalition, organización surgida de la evolución y posterior fusión de movimientos que impulsaban la inclusión política y económica de comunidades afroamericanas y otros grupos históricamente marginados. También creó Operation PUSH tras el asesinato de Martin Luther King Jr. en 1968, hecho del que fue testigo en Memphis.
A lo largo de su trayectoria, se convirtió en un referente nacional al postularse en dos ocasiones a la candidatura presidencial demócrata, movilizando a millones de votantes y ampliando la representación política de las minorías en Estados Unidos.
En 2017 reveló que padecía enfermedad de Parkinson y posteriormente enfrentó la parálisis supranuclear progresiva (PSP), una afección neurodegenerativa que deterioró su estado de salud. A pesar de ello, continuó participando en actividades públicas hasta 2023, cuando dejó oficialmente la dirección de Rainbow PUSH.
Con su fallecimiento, Estados Unidos pierde a uno de los líderes más influyentes del movimiento moderno por los derechos civiles, cuyo legado dejó una profunda huella en la lucha por la igualdad y la participación política inclusiva.
