El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este lunes que no tiene “nada que esconder” en relación con el fallecido financiero Jeffrey Epstein y aseguró que ha sido “totalmente exonerado” de cualquier vínculo irregular con el caso.
Durante declaraciones a la prensa a bordo del avión presidencial, Trump rechazó señalamientos que, según dijo, buscan involucrarlo en la controversia. Sus comentarios surgieron después de que la exsecretaria de Estado Hillary Clinton denunciara que tanto ella como su esposo estaban siendo arrastrados al escándalo mientras —según afirmó— la actual administración ocultaría información.
El mandatario sostuvo que no tuvo participación en las actividades ilícitas atribuidas a Epstein y aseguró que, por el contrario, existen otros actores políticos bajo escrutinio. En ese contexto, mencionó al expresidente Bill Clinton y a “muchos otros demócratas”, quienes, afirmó, enfrentan cuestionamientos públicos derivados de la divulgación de documentos oficiales.
Los Clinton han aceptado comparecer ante el Congreso los días 26 y 27 de febrero en el marco de la investigación legislativa en curso, aunque hasta el momento no han sido acusados formalmente de irregularidades.
Epstein, quien fue arrestado en 2019 por cargos federales de tráfico sexual de menores, murió ese mismo año en prisión mientras esperaba juicio. Anteriormente, en 2008, se había declarado culpable en Florida por solicitar prostitución de una menor y fue registrado como delincuente sexual.
El Departamento de Justicia ha divulgado millones de páginas de documentos, miles de videos y cientos de miles de imágenes vinculadas a la investigación, en cumplimiento de una ley que ordena la publicación de los archivos relacionados con el caso. No obstante, el proceso ha sido objeto de críticas por retrasos y problemas en la protección de datos sensibles.
El caso Epstein ha salpicado a diversas figuras públicas, incluidos empresarios, políticos y miembros de la realeza, en medio de un amplio escrutinio público y mediático.
