Las autoridades de Guatemala informaron que los homicidios se redujeron en un 50 % y las extorsiones en un 32 % desde la implementación del estado de sitio decretado el 18 de enero, tras los ataques atribuidos a pandilleros que dejaron 11 policías fallecidos.
El ministro de Gobernación, Marco Antonio Villeda, detalló que en comparación con el mismo período del año anterior se registran 95 asesinatos menos. Además, indicó que durante la vigencia de la medida se han desarrollado 3,548 operativos que derivaron en casi 3,000 capturas.
Entre los detenidos figuran 78 presuntos pandilleros, 100 personas acusadas de extorsión y seis individuos requeridos en extradición por Estados Unidos por delitos relacionados con narcotráfico. También se reportó la desarticulación de 15 cámaras de videovigilancia instaladas de forma ilegal por estructuras criminales en la capital.
El presidente Bernardo Arévalo señaló que el estado de sitio permitió interrumpir las comunicaciones entre privados de libertad y sus colaboradores externos, como parte de la estrategia para debilitar organizaciones de alta peligrosidad. La medida fue adoptada tras disturbios simultáneos en tres cárceles, encabezados por la pandilla Barrio 18, que desencadenaron ataques contra fuerzas de seguridad y la muerte de 11 agentes policiales.
