La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, informó que ya se realizó la primera entrega de agua a Estados Unidos, tras un reciente acuerdo binacional en el marco del Tratado de Aguas de 1944. La mandataria aseguró que la medida se ejecutó utilizando diversas cuencas para reducir al mínimo el impacto en los agricultores mexicanos.
Durante su conferencia diaria en Palacio Nacional, Sheinbaum explicó que el Gobierno coordinó el proceso con los gobernadores, priorizando a los estados de Chihuahua, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas. Señaló que, tras la entrega inicial, prácticamente no se registran afectaciones en el norte del país, aunque reconoció que Tamaulipas es el estado más impactado por el uso del agua del río Bravo.
Ante este escenario, anunció que se retomará un proyecto de infraestructura hídrica que contempla la construcción de una línea de conducción de agua tratada desde Nuevo León hacia Tamaulipas, cuya ejecución podría iniciar el próximo año, con el objetivo de garantizar el riego agrícola de manera sostenible.
México reafirmó su compromiso con la cooperación binacional y se comprometió a liberar 249.163 millones de metros cúbicos de agua, con entregas programadas a partir del 15 de diciembre de 2025. El acuerdo se produce en medio de tensiones comerciales, luego de advertencias del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre posibles aranceles por presuntos incumplimientos del tratado.