Desde abril de 2018 hasta noviembre de 2025, al menos 800.000 nicaragüenses —equivalente al 11,6 % de la población— han abandonado Nicaragua debido a la crisis política y social, según el Colectivo de Derechos Humanos para la Memoria Histórica de Nicaragua.
La organización denuncia que esta migración no es voluntaria, sino consecuencia de la represión, persecución política y hostigamiento del gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo. Además, la ONG documenta la confiscación de más de 5.600 organizaciones, el cierre de 41 universidades, la desnacionalización de 492 personas y el exilio forzado de más de 300 periodistas y religiosos.
El colectivo alertó que este éxodo masivo empobrece al país al perder capital humano y activos por más de 250 millones de dólares, y pidió a la comunidad internacional reforzar la protección y refugio de los nicaragüenses desplazados y denunciar estas violaciones de derechos humanos. Este desplazamiento constituye el mayor éxodo en la historia reciente del país, incluso superior al registrado durante los años 80.