La procuradora para la Defensa de los Derechos Humanos, Raquel de Guevara, afirmó que no ha encontrado indicios de maltrato ni casos de desnutrición en los centros penales de El Salvador, y aseguró que en el penal de “Mariona” incluso se registran problemas de obesidad debido a dietas supervisadas por nutricionistas.
De Guevara destacó mejoras en la infraestructura y funcionamiento de los recintos, señalando que “Mariona” pasó de ser “una pocilga” a operar como un “centro industrial” con talleres y huertos. Agregó que en Quezaltepeque los privados de libertad enfermos reciben atención médica permanente y que algunos incluso realizan sus propios procedimientos de diálisis.
La procuradora sostuvo que hay abastecimiento de agua en los centros visitados y calificó el sistema penitenciario actual como “humanizado”. También afirmó que era necesario recuperar el control de las cárceles, que anteriormente —dijo— estaban dominadas por pandillas.
Sin embargo, organizaciones nacionales e internacionales han denunciado maltratos y más de 450 muertes de detenidos desde la implementación del régimen de excepción en marzo de 2022.