El brutal asesinato de Iryna Zarutska, de 23 años, ha generado conmoción en Charlotte, Carolina del Norte. La joven, refugiada ucraniana que huyó de la guerra, fue apuñalada el 22 de agosto en un tren de la línea azul del Charlotte Area Transit System (CATS).
El agresor, identificado como Decarlos Brown Jr., de 34 años, fue detenido tras el ataque y enfrenta cargos por asesinato en primer grado sin derecho a fianza. Según la Policía de Charlotte-Mecklenburg (CMPD), Brown cuenta con 14 causas abiertas previas en el condado, incluyendo condenas por robo con arma y allanamiento, además de haber cumplido seis años de prisión entre 2013 y 2014. En enero de este año también fue arrestado por uso indebido del sistema de emergencias 911 y se había solicitado una evaluación de su salud mental.
De acuerdo con la investigación, Zarutska se sentó frente a Brown en el vagón del tren cerca de Camden Road y East/West Boulevard. Aproximadamente cuatro minutos después de abordar, Brown la apuñaló en el cuello sin previo aviso ni interacción conocida con la víctima. Testigos llamaron de inmediato a emergencias y al personal de CATS, que se encontraba en otra parte del tren. Zarutska fue declarada fallecida en el acto.
El atacante fue detenido mientras intentaba abandonar el tren. La policía informó que no tenía boleto válido y presentaba una lesión en la mano. Brown fue trasladado inicialmente a un hospital antes de ser ingresado en la cárcel del condado.
El hecho reavivó los debates sobre la seguridad en el transporte público de Charlotte, donde actualmente no había oficiales presentes en el vagón durante el ataque. Las autoridades locales indicaron que las imágenes del incidente muestran al agresor dejando rastros de sangre al retirarse del lugar.