El Tribunal Tercero de Sentencia de San Salvador impuso este viernes una condena de 10 años de cárcel al exfiscal general de la República, Luis Martínez, tras hallarlo culpable de fraude procesal y de omisión en la investigación de un caso en el que se fabricaron pruebas falsas.
De acuerdo con la resolución judicial, Martínez mantuvo comunicación constante con el empresario Enrique Rais para informarle sobre el proceso en contra de Claudia Herrera, acusada por amenazas, en el que se presentaron peritajes psicológicos carentes de validez.
En el mismo fallo fueron condenados los abogados Héctor Francisco Grimaldi, a seis años de prisión, y Julio Alberto Arriaza, a cinco años, ambos por fraude procesal. El tribunal determinó que Grimaldi facilitó información para la manipulación del proceso, mientras que Arriaza y Martínez actuaron como colaboradores necesarios en la trama.
El juez subrayó que existió evidencia de que los peritajes se elaboraron sin la presencia de las víctimas y con conclusiones falsas, lo que evidenció una conducta omisiva y permisiva frente a la corrupción por parte de los condenados.
Tras conocer el veredicto, una de las víctimas expresó su satisfacción con la sentencia y agradeció a las autoridades, destacando los cambios recientes en el sistema de justicia salvadoreño.