Un incendio de grandes proporciones consumió anoche los restos de la inhabilitada fábrica de Baterías de El Salvador (Record), que operaba hace más de dos décadas en el Sitio del Niño, San Juan Opicó, obligando a evacuar familias por el peligro de contaminación con plomo.
El ministro de Gobernación y presidente de la Comisión Nacional de Protección Civil, Mario Durán, informó que ante el voraz incendio se declaró “alerta roja” en la zona.

Mientras las unidades del cuerpo de bomberos extinguían el incendio, con el apoyo de elementos de la Fuerza Armada se realizó la evacuación de las familias de comunidades aledañas a la zona del incendio.
Las evacuaciones se realizarían en un radio de 200 metros a la redonda de la ex fábrica de baterías, pero luego se amplió a 500 metros.


Las autoridades informaron que realizarán una investigación exhaustiva del hecho, ya que según el director del Cuerpo de Bomberos, Edwin Chavarría, el incendio pudo haber sido provocado.
«Hemos hecho una evalucación y creemos que prácticamente alguien que se ha involucrado para poder darle fuego, por el momento no tenemos todavía indicios, no hay testigos, pero la cantidad de material que se encontraba que era plásticos, que era prácticamente las cajas que servían para las baterías son las que se convirtieron en combustible propicio para este incendio que causó la destrucción completa de todo lo que fue la nave. Por el momento no hemos encontrado a nadie en el lugar, pero por la circunstancia y la estructura que estamos viendo perimetralmente, hay demasiados agujeros, roturas, es probable que alguien ingresa a esos lugares y por ahí inició lo que es el fuego», declaró.

El caso de esta empresa es muy conocido, porque pertenece a la familia de Miguel Lacayo, exministro de Economía durante la gestión del ya fallecido expresidente Francisco Flores (1999-2004). Las operaciones iniciaron entre 1994 y 1997; fue fundada por el exfuncionario, quien en una investigación periodística de La Prensa Gráfica, en el año 2000, se le señala de aprovecharse de su cargo público y utilizar una medida de «salvaguarda» para beneficiar con reducciones de aranceles aduaneros a su empresa en cuatro ocasiones.
Las enfermedades y padecimientos de la población no tardaron mucho en aparecer y a principios de 2003, los pobladores padecían enfermedades como anemia, vómitos, dolores de cabeza, entre otros, debido a la exposición al plomo. Incluso exempleados de la fábrica ya habían fallecido a causa de enfermedades.
Un informe del MARN en 2005 durante la gestión del expresidente Elías Antonio Saca, reveló que en las aguas residuales emitidas por Baterías Record se habían encontrado hasta 300 % de plomo.
Luego de la denuncia de la población y tras inspecciones de salud y daño ambiental en la zona, el Ministerio de Salud obligó a cerrar las operaciones de la fábrica el 24 de septiembre de 2007, debido a la falta de permisos correspondientes.
Por el caso hay incluso personas que huyeron de la injusticia, como: Ronald Antonio Lacayo Argüeyo, José Ofilio Lacayo, Sandra Cecilia Lacayo de Escapini. Todos huyeron hacia Estados Unidos cuando, en 2009, supieron que serían procesados por la contaminación causada por la empresa que dirigían.