El Gobierno del presidente Donald Trump anunció que a partir del 8 de julio eliminará a Hayat Tahrir al Sham (HTS) de su lista de organizaciones terroristas extranjeras, en un paso significativo hacia el restablecimiento de relaciones con el nuevo Gobierno sirio.
Según la declaración del secretario de Estado, Marco Rubio, la medida responde a la “anunciada disolución” del grupo y al “compromiso del nuevo Gobierno sirio de combatir el terrorismo en todas sus formas”.
HTS, una escisión del Frente Al Nusra, desempeñó un papel clave en el derrocamiento del régimen de Bachar al Asad y facilitó la llegada al poder del presidente provisional Ahmed Al Sharaa. Este último anunció la disolución formal del grupo e integró a sus miembros dentro de las nuevas fuerzas de seguridad estatales.
La decisión se suma al levantamiento de sanciones sobre Siria, anunciado por la administración Trump el 30 de mayo, y refleja un giro diplomático hacia el reconocimiento del nuevo orden político en el país árabe. Rubio afirmó que estos pasos “cumplen con la visión del presidente Trump de una Siria estable, unida y pacífica”.
El acercamiento de Washington a Al Sharaa contrasta con la postura de Israel, que ha intensificado sus ataques sobre posiciones sirias durante el periodo de transición. Las fuerzas israelíes también han ampliado su presencia en zonas cercanas a los Altos del Golán, sin comprometerse a una eventual retirada.