Un video difundido en redes sociales contradice las acusaciones de que Kilmar Ábrego García, salvadoreño deportado por error desde Estados Unidos en 2020, habría sido maltratado en el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT).
Las imágenes muestran al interno en una celda individual equipada con escritorio, ventilador, televisor y agua embotellada; además, se le ve participando en revisiones médicas diarias y actividades recreativas como ajedrez, pesca y fútbol dentro de la granja penitenciaria.
Apparently, anything a criminal claims is accepted as truth by the mainstream media and the crumbling Western judiciary.
But the man wasn’t tortured, nor did he lose weight. In fact, photos show he gained weight while in detention. There’s plenty of footage from different days,… pic.twitter.com/PzvLcCNzrK
— Nayib Bukele (@nayibbukele) July 3, 2025
La defensa de Ábrego solicitó esta semana a un tribunal civil de Maryland incorporar, en la demanda contra la administración de Donald Trump por la deportación errónea, un alegato de tortura y condiciones inhumanas en la prisión salvadoreña. Entre sus señalamientos figuran hacinamiento, falta de colchones, privación de sueño y una pérdida de 13 kilos durante las primeras dos semanas de reclusión.
El presidente Nayib Bukele desmintió esos testimonios, afirmando que el video y fotografías de distintas fechas evidencian que el recluso no sufrió golpes ni pérdida de peso, y calificó de “infundadas” las versiones difundidas por algunos medios.
Ábrego García fue parte de un grupo de más de 200 personas deportadas el 15 de marzo de 2020 bajo sospecha de pertenecer a pandillas como la MS‑13. El salvadoreño niega esos vínculos y mantiene su demanda en Estados Unidos.