La Policía Nacional de España ha arrestado en la localidad de Dos Hermanas, en la provincia de Sevilla, a un ciudadano salvadoreño acusado de formar parte de la estructura criminal Barrio 18. La detención se llevó a cabo el 5 de junio, después de que las autoridades salvadoreñas emitieran una orden internacional de captura contra él por su implicación en actividades ilegales vinculadas a la pandilla.
El hombre detenido, cuya identidad no ha sido revelada por las autoridades españolas, jugaba un papel clave dentro de la organización criminal. Según las investigaciones, se encargaba de movilizar armas y drogas dentro de la estructura de Barrio 18, así como de recolectar el dinero proveniente de extorsiones a residentes de zonas bajo el control de la pandilla. Además, su función principal era monitorear los movimientos policiales para alertar a la estructura de la presencia de agentes de la ley en áreas clave.
Una vez arrestado, el caso fue notificado a la Audiencia Nacional de España, el órgano judicial competente en los procesos de extradición. La Audiencia Nacional ha determinado que el detenido quede a disposición de un juzgado local en Sevilla, mientras se resuelve su posible repatriación a El Salvador.
La Mara 18, también conocida como Barrio 18, Calle 18 o La 18, es una de las pandillas más temidas y violentas a nivel internacional. Originaria de Los Ángeles, Estados Unidos, ha expandido su presencia a varios países, incluyendo El Salvador, donde tiene una fuerte influencia. En España, la Barrio 18 ha sido vinculada a diversas actividades criminales, que van desde el narcotráfico y las extorsiones hasta el tráfico de armas.
La Mara 18 se ha convertido en una de las organizaciones criminales más peligrosas, rivalizando directamente con la Mara Salvatrucha (MS-13). Ambas pandillas luchan por el control de territorios, especialmente en América Central, donde las extorsiones a empresas y ciudadanos son una de sus principales fuentes de ingresos.
La captura del miembro de Barrio 18 en España refleja la colaboración internacional en la lucha contra el crimen organizado. La presencia de estas organizaciones en países europeos ha generado preocupación entre las autoridades, ya que las pandillas, además de sus actividades criminales tradicionales, también han expandido sus redes de lavado de dinero y tráfico de personas.
