Un reciente ataque aéreo israelí en Gaza, que acabó con una pausa humanitaria acordada para la liberación de un rehén, ha resultado en la muerte de dos personas y varios heridos en la ciudad de Jan Yunis, en el sur del territorio palestino. El bombardeo, ocurrido en la madrugada del martes, destruyó parte del hospital Naser, conocido por recibir heridos civiles las 24 horas del día. Entre las víctimas fatales se encontraba el periodista Hasán Aslih, director del medio de comunicación Alam24.
El portavoz de la Defensa Civil en Gaza, Mahmud Basal, explicó que Aslih, quien había sido herido en un ataque anterior en abril, estaba en el hospital cuando perdió la vida en el último bombardeo. Aslih había sido un periodista conocido, trabajando para diversas organizaciones locales y árabes. La versión israelí del ataque en abril apuntó que Aslih era un supuesto operador de Hamás, acusaciones que fueron ampliamente condenadas por el Comité para la Protección de los Periodistas.
Las imágenes de la AFP muestran una espesa columna de humo saliendo del hospital Naser, mientras equipos de rescate trabajaban entre los escombros en medio de la noche. La situación ha generado fuertes críticas por parte de los trabajadores del hospital, como Abu Ghaly, quien lamentó la indiferencia de los ataques: «Los ataques no distinguen entre civiles y combatientes. Este es un hospital civil que recibe heridos continuamente».
Este ataque ocurrió tras una pausa temporal en los combates, implementada por Israel el lunes, que tenía como objetivo permitir la liberación de Edan Alexander, un rehén estadounidense-israelí secuestrado por Hamás el 7 de octubre de 2023. Alexander, quien fue capturado durante el ataque a una base militar en el sur de Israel, es considerado el último rehén estadounidense con vida en Gaza. Su liberación es vista como un paso positivo en medio del conflicto, que ha cobrado miles de vidas en ambos lados.
El 7 de octubre de 2023, el ataque de Hamás a Israel resultó en la muerte de 1.218 personas, en su mayoría civiles, según fuentes oficiales israelíes. Desde entonces, las fuerzas israelíes han llevado a cabo una ofensiva en Gaza que, hasta el último informe del Ministerio de Salud de Gaza, ha dejado al menos 52.862 muertos, en su mayoría civiles, una cifra que ha sido confirmada por la ONU.
Este reciente episodio subraya la continua escalada del conflicto y la difícil situación humanitaria que enfrenta la población civil en Gaza, en medio de las acusaciones mutuas de crímenes de guerra y violaciones de derechos humanos. Las tensiones siguen en aumento mientras la comunidad internacional hace un llamado urgente a la protección de civiles y a un alto el fuego duradero.