La Asamblea Legislativa aprobó este viernes el decreto que dispone la disolución y liquidación del Instituto Salvadoreño de Fomento Cooperativo (Insafocoop), una entidad creada en 1969 con el objetivo de supervisar, inspeccionar y asesorar a las asociaciones cooperativas, federaciones y confederaciones en El Salvador. La decisión fue tomada con 56 votos a favor, dos abstenciones de diputados de Arena y un voto en contra de una diputada del partido Vamos. No se registraron opiniones en el pleno durante la votación.
El proceso de liquidación del Insafocoop se llevará a cabo en un plazo de seis meses, según establece el decreto. Durante este periodo, el personal del instituto continuará en funciones bajo la supervisión de la Comisión Liquidadora, la cual será designada por el presidente de la República, Nayib Bukele. La comisión estará conformada por el presidente de Insafocoop, un representante del Banco Central de Reserva (BCR), y representantes de las entidades supervisoras correspondientes.
El decreto de disolución subraya la necesidad de descentralizar las actividades y redistribuir las atribuciones que actualmente realiza Insafocoop. A partir de ahora, las competencias sobre las cooperativas y federaciones serán asumidas por diferentes ministerios e instituciones, como se detalla a continuación:
- Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG): Será responsable de las cooperativas relacionadas con la producción agrícola, pecuaria, pesquera y agropecuaria.
- Comisión Nacional de la Micro y Pequeña Empresa (Conamype): Asumirá la supervisión de las cooperativas de producción artesanal, industrial, agroindustrial, de consumo, profesionales, de aprovisionamiento y comercialización.
- Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología (Mineducyt): Tendrá competencias sobre las cooperativas educativas, escolares y juveniles.
- Viceministerio de Transporte (VMT): Supervisará las cooperativas, federaciones o confederaciones de transporte.
- Banco Central de Reserva (BCR) y Superintendencia del Sistema Financiero (SSF): Asumirán la regulación y supervisión de las cooperativas de ahorro y crédito, así como las de seguros.
La nueva normativa establece que las confederaciones de cooperativas, que estén integradas por al menos una federación de ahorro y crédito o que tengan actividades financieras, serán reguladas directamente por el BCR y supervisadas por la SSF.
Entre las nuevas competencias que asumen los ministerios y entidades mencionadas, se incluyen las siguientes:
- Autorizar la constitución y el inicio de operaciones de las cooperativas, concederles personalidad jurídica y establecer las tarifas de registro.
- Supervisar la organización, funcionamiento, inspección y vigilancia de las cooperativas, con el objetivo de garantizar su funcionamiento eficiente, transparente y ordenado.
- Crear registros de asociaciones, federaciones y confederaciones de cooperativas.
Obligaciones de las cooperativas
Las cooperativas tendrán la obligación de remitir información financiera relevante a las autoridades correspondientes. Las asociaciones, federaciones y confederaciones de cooperativas de ahorro y crédito, así como de seguros, deberán presentar su información financiera, incluidos balances generales, estados financieros y credenciales de los asociados, al BCR y a la SSF en un plazo no mayor a 15 días hábiles a partir de la vigencia de la ley de disolución del Insafocoop.
Además, la Ley de Bancos Cooperativos, aprobada ayer, establece un plazo similar para que las cooperativas de ahorro y préstamo, cuya captación de aportaciones y depósitos no exceda los $25 millones, entreguen su información financiera a la SSF. Sin embargo, la ley de disolución no especifica qué información deberán entregar las cooperativas dedicadas a la producción y que no participan en la captación de fondos ni en la concesión de créditos, lo que deja un vacío normativo que deberá ser aclarado por las entidades supervisoras en el futuro.
La disolución de Insafocoop marca un hito importante en la reestructuración del sistema cooperativo en El Salvador, buscando simplificar y descentralizar el proceso de supervisión y regulación de las cooperativas. Se espera que esta nueva estructura institucional permita una mayor eficiencia y agilidad en la atención a las cooperativas y en la gestión de sus actividades.
El proceso de liquidación se llevará a cabo bajo la supervisión de la Comisión Liquidadora, la cual informará periódicamente sobre los avances del proceso.