El Banco Central de Reserva (BCR) de El Salvador confirmó este jueves que la inflación en el país cerró en negativo durante el mes de octubre, con un índice de precios al consumidor (IPC) de -0.07%, lo que marca la primera vez en los últimos cuatro años que se reporta deflación. Este comportamiento no se registraba desde diciembre de 2020, cuando el IPC fue de -0.09%.
La deflación refleja una caída generalizada en los precios de bienes y servicios, lo que, aunque puede parecer positivo a simple vista, es motivo de preocupación para los economistas, ya que podría indicar una disminución en la demanda, afectando la producción de las empresas y limitando la creación de empleos.
Sectores Afectados por la Deflación
El informe del BCR detalla que cinco sectores mostraron deflación en octubre. Entre los más destacados está el rubro de alimentos y bebidas no alcohólicas, que pasó de un incremento de 1.21% en septiembre a una deflación de -0.34% en octubre, la cual no se veía desde julio de 2021. Además, el sector de transporte reportó una fuerte caída de -5.34%, mientras que áreas como comunicaciones y recreación también experimentaron precios negativos con -0.69% y -2.47%, respectivamente.
El sector de muebles y artículos para el hogar también sigue en terreno negativo desde julio de este año, con una deflación de -1.96%.
Aumentos de Precios en Otros Sectores
Sin embargo, no todos los sectores experimentaron caídas. Algunos sectores vieron aumentos de precios, como el de bebidas alcohólicas y tabaco, que pasó de 1.70% en septiembre a 1.84% en octubre. El sector de alojamiento, agua y electricidad también mostró un incremento, pasando de 1.15% a 1.68%, mientras que la salud, que afecta directamente al bolsillo de los salvadoreños, subió de 2.38% a 2.60%.
Desaceleración de la Inflación en Otros Sectores
El informe también señala que algunos sectores registraron una desaceleración en sus tasas de inflación. En el caso de los restaurantes y hoteles, la tasa disminuyó de 5.35% en septiembre a 4.62% en octubre. De manera similar, los precios de bienes y servicios diversos pasaron de 1.14% a 0.79%, y el sector de prendas de vestir y calzado desaceleró su inflación de 0.75% a 0.71%.
El sector educativo, por su parte, mantuvo una tasa inflacionaria constante de 0.43% desde abril de este año.
Este panorama de deflación y cambios en los sectores refleja un complejo panorama económico para El Salvador, que aún enfrenta los efectos derivados de la pandemia y la coyuntura global.