Donald Trump está intensificando su campaña hacia un posible nuevo mandato en la Casa Blanca, utilizando una retórica antiinmigrante extrema y haciendo promesas de deportaciones masivas. En sus recientes discursos, ha acusado a los inmigrantes de «invadir» el país y ha hecho declaraciones infundadas sobre la situación de los haitianos en Estados Unidos. Mientras tanto, la vicepresidenta Kamala Harris enfrenta una carrera reñida en las próximas semanas, intentando recuperar impulso y responder a las crecientes preocupaciones entre los demócratas.
Trump ha amenazado con retener ayuda federal a California y ha criticado a Harris por no ser transparente con su historial médico. Las encuestas muestran una competencia cerrada, con preocupaciones de que Harris, a pesar de sus esfuerzos, pueda no lograr una ventaja decisiva. La economía sigue siendo un tema central, con muchos votantes preocupados por la inflación.
La presión sobre Harris aumenta, y líderes demócratas destacados instan a los votantes a no permitir el regreso de Trump. La próxima fase de la campaña será crucial para ambos candidatos, con el destino electoral en juego en estados clave.