El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, anunció el jueves el despido de más de 300 empleados del Ministerio de Cultura, argumentando que promovían «agendas que no son compatibles con la visión de este gobierno». Esta medida, según Bukele, forma parte de la «medicina amarga» necesaria para mejorar la situación económica del país, una promesa hecha durante su discurso de toma de posesión el pasado 1 de junio.
El conflicto surgió tras la cancelación de la obra de teatro «Inmoral» en el Palacio Nacional el 16 de junio, dirigida por Marvin Pleitez, conocido como «Lady Drag». El Ministerio de Cultura consideró su contenido como inapropiado para las familias salvadoreñas, desatando críticas y debates en la comunidad LGTBI+ y sectores culturales.
Raúl Castillo, Ministro de Cultura, respaldó la decisión presidencial, enfatizando su compromiso con la protección de los valores y la cultura del país. «Es impostergable la reestructuración en el Ministerio de Cultura», afirmó Castillo.
Diputados y alcaldes del partido Nuevas Ideas aplaudieron la medida de Bukele. La diputada Alexia Rivas criticó abiertamente la Agenda 2030 de las Naciones Unidas, asegurando que no tiene lugar en El Salvador, un país que ella describió como «pro vida» y defensor de la «familia tradicional». Por su parte, el diputado William Soriano expresó que los promotores de la Agenda 2030 no tienen espacio en el gobierno salvadoreño.
Marcela Pineda, exdiputada y alcaldesa de La Paz Este, respaldó la decisión presidencial y felicitó al Ministro Castillo por su gestión. «Estamos claros sobre el país que queremos construir», escribió Pineda.
Aunque en el presidente Bukele no especifico a que se refiere con agendas no compatibles, los funcionarios afirman se trata de la agenda 2030 de la ONU.