El proyecto pertenece a Óscar Molina y su esposa, un salvadoreño radicado desde hace más de 30 años en Estados Unidos y que habían formado parte de delegaciones que buscaban invertir en El Salvador.
Milena Mayorga, embajadora de El Salvador en Estados Unidos, dijo que esta solo es la primera etapa de desarrollo del hotel, y que este ya posee reservas para los próximos seis meses.
“Es una infraestructura moderna, está ofreciéndole al turista más exigente, una instalación distinta, y hay muchísimo más por desarrollar”, expresó Mayorga en una entrevista.
Según Mayorga, del 100 % de personas que conforman la diáspora, un 60 % quiere retornar al país. De esta porción, un 18 % aseguró poseer una casa, un negocio o un terreno adquirido.