Luego haberse conocido que la presidenta de Honduras, Xiomara Castro, anunciara la activación por 30 días de régimen de excepción para dar inicio al Plan Nacional contra la Extorsión, la funcionaria ha sido el centro de atención ante dicha noticia.
Según una nota publicada por DW Noticias, la división para las Américas de Human Rights Watch (HRW), dice que esta acción implementada el Gobierno de la presidenta de Honduras, para poner fin a las maras, “dista mucho de un modelo a seguir, ni para Honduras, ni para ningún otro Gobierno de la región».
«Los Gobiernos latinoamericanos no deberían enceguecerse con la actual popularidad de Bukele, porque la historia muestra que las políticas de mano dura, a la larga no sirven para mejorar la inseguridad», dijo Tamara Taraciuk, subdirectora de la división para las Américas de Human Rights Watch (HRW), a DW Noticias.
Así mismo, el presidente de la Fundación Demócrata, José Marinero, dijo a DW que la adopción de esta medida en Honduras, trae beneficios así como ha tenido para Bukele en El Salvador, “no creo que Honduras vaya a ser el único país que intente algo similar», declaro al medio digital.
Por otra parte, los medios locales de Honduras, han declarado que en recientes operativos contra la delincuencia, la policía local logró capturar en el país a más de 100 pandilleros, además de desmantelar a distintas bandas criminales.