El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, lanzó críticas contra el Gobierno francés al afirmar que el país sucumbió a una «invasión del islam extremista», tras las protestas y disturbios registrados durante el fin de semana por motivos económicos.
En una entrevista con el canal i24News, Netanyahu cuestionó la preparación de las autoridades francesas para afrontar los desórdenes y atribuyó parte de los incidentes a sectores musulmanes extremistas, pese a la diversidad de participantes en las manifestaciones.
Por su parte, las autoridades francesas señalaron a grupos de la ultraizquierda como responsables de un supuesto plan insurreccional durante los disturbios. Las declaraciones del dirigente israelí generaron controversia por el uso de un discurso asociado a sectores de extrema derecha y cuestionado por alimentar prejuicios contra los musulmanes.
