El Gobierno de Argentina solicitó la intervención del Tribunal Internacional del Derecho del Mar para intentar detener la explotación de hidrocarburos en las aguas cercanas a las Islas Malvinas, territorio cuya soberanía disputa con el Reino Unido.
La administración del presidente Javier Milei busca proteger sus derechos sobre la plataforma continental y frenar el proyecto petrolero Sea Lion, impulsado por las empresas Rockhopper y Navitas, que prevén iniciar la extracción en 2028.
La iniciativa ha elevado las tensiones diplomáticas entre ambos países. Argentina considera ilegal la explotación de esos recursos, mientras que el Reino Unido defiende el derecho de los habitantes de las islas a desarrollar sus recursos naturales.
La disputa por la soberanía de las Malvinas se mantiene desde hace décadas y fue escenario de una guerra entre ambas naciones en 1982.
