La Guardia Civil de España desmanteló una organización criminal señalada de captar niñas migrantes no acompañadas que permanecían en centros de acogida de Canarias para trasladarlas a la península y Francia, donde algunas habrían sido víctimas de explotación sexual.
La investigación comenzó después de que una menor, que había estado bajo protección de las autoridades en Gran Canaria, regresara desde Francia y denunciara que había sido captada bajo la promesa de conseguir empleo.
Los investigadores detectaron otros casos de menores que abandonaban los centros sin sus documentos y posteriormente aparecían vinculadas a vuelos hacia la España peninsular. La organización presuntamente utilizaba documentación falsa y coordinaba los desplazamientos de las víctimas.
Como resultado del operativo, las autoridades rescataron a dos menores y evitaron que otras cuatro fueran trasladadas fuera de las islas. Además, cinco personas fueron detenidas, entre ellas un menor, tras cinco registros realizados en Gran Canaria.
El caso se desarrolla en un contexto de creciente preocupación por la vulnerabilidad de los menores migrantes que llegan solos a territorio español y el riesgo de que sean víctimas de redes de explotación.