El presidente de Colombia, Gustavo Petro, cuestionó el anuncio del mandatario electo, Abelardo de la Espriella, de trasladar la embajada colombiana en Israel de Tel Aviv a Jerusalén, al considerar que la medida representa una falta de respeto hacia los pueblos islámicos.
La decisión, que entraría en vigor tras la toma de posesión del nuevo gobierno el próximo 7 de agosto, forma parte del restablecimiento de las relaciones diplomáticas con Israel, suspendidas en mayo de 2024 por la administración de Petro.
El anuncio también provocó reacciones internacionales. Hamás calificó la medida como una violación del derecho internacional, mientras que la Organización para la Cooperación Islámica (OCI) afirmó que el traslado supone un cambio respecto a la postura histórica de Colombia sobre la causa palestina. De la Espriella, por su parte, sostiene que la decisión fortalecerá nuevamente las relaciones bilaterales con Israel.