La Administración del presidente Donald Trump criticó al Museo Nacional de Historia de Estados Unidos, administrado por la Institución Smithsonian, al considerar que sus exposiciones presentan una visión ideológica de la historia del país.
En un informe elaborado por el Consejo de Política Nacional de la Casa Blanca, el Gobierno sostiene que el museo utiliza la historia como una herramienta política y otorga un énfasis excesivo a temas como el racismo, la esclavitud, la supremacía blanca y otras injusticias, en lugar de promover una narrativa de unidad nacional.
El documento también cuestiona que la institución se aleje de las interpretaciones históricas tradicionales y afirma que sus exposiciones respaldan posturas favorables a la inmigración irregular. No obstante, reconoce que hechos como la esclavitud y el trato a los pueblos indígenas pueden abordarse, siempre que no se presenten como el eje principal para interpretar la historia de Estados Unidos.
La publicación del informe se produce en medio del debate sobre el enfoque que deben adoptar las instituciones culturales y educativas al abordar la historia estadounidense.