La organización israelí de derechos humanos B’Tselem denunció que al menos 54 niños y adolescentes palestinos han muerto en Cisjordania en lo que va de 2025, cifra que atribuye a una política de uso de la fuerza cada vez más permisiva por parte del Ejército de Israel.
Según el informe, desde octubre de 2023 un total de 235 menores han fallecido en operaciones militares israelíes en Cisjordania, mientras que otros cinco fueron asesinados por colonos. La organización sostiene que el incremento responde a la flexibilización de las reglas para la apertura de fuego y afirma que, en numerosos casos, las víctimas no representaban una amenaza para las tropas.
B’Tselem también denunció que en al menos 13 incidentes los equipos médicos tuvieron dificultades para asistir a los heridos debido a restricciones impuestas por las fuerzas israelíes y señaló que 18 de los cuerpos de los menores fallecidos continúan retenidos por las autoridades.
El informe sostiene que estas prácticas vulneran el derecho internacional y agravan el impacto humanitario del conflicto en los territorios palestinos ocupados.