El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fue recibido con una ceremonia oficial en Pekín durante su visita de Estado a China, donde sostuvo una reunión bilateral con el mandatario chino, Xi Jinping, en medio de esfuerzos por mejorar las relaciones entre ambas potencias.
Trump llegó acompañado por altos funcionarios de su gabinete y destacados empresarios estadounidenses, entre ellos Elon Musk, Tim Cook y Jensen Huang, con el objetivo de impulsar acuerdos económicos y comerciales.
Durante el encuentro en el Gran Salón del Pueblo, Xi destacó la importancia de mantener una relación estable entre China y Estados Unidos y pidió priorizar la cooperación sobre la confrontación. “Debemos ser socios y no adversarios”, afirmó el líder chino.
Por su parte, Trump elogió a Xi Jinping y calificó la relación bilateral como “fantástica”, además de expresar su interés en ampliar las oportunidades de negocios entre ambos países.
La visita ocurre tras varios años de tensiones comerciales y políticas entre Washington y Pekín, especialmente luego de la guerra arancelaria impulsada en 2025 tras el regreso de Trump a la Casa Blanca.
Analistas internacionales consideran que, aunque ambas naciones han mostrado apertura al diálogo, persisten importantes diferencias estratégicas y económicas que marcarán el rumbo de las negociaciones.