El papa León XIV lanzó este jueves un fuerte mensaje contra quienes instrumentalizan la religión para intereses políticos, económicos o militares, durante un encuentro por la paz celebrado en Bamenda, una de las zonas más afectadas por el conflicto interno en Camerún.
En su intervención en la Catedral de San José, el pontífice condenó el uso del nombre de Dios para justificar acciones violentas o intereses particulares, y advirtió que el mundo enfrenta graves consecuencias por este tipo de prácticas. También afirmó que la humanidad está siendo afectada por líderes que promueven conflictos, mientras muchas otras personas trabajan por la solidaridad y la paz.
El papa visitó esta región tras pasar por la capital camerunesa, en el marco de una gira por África que comenzó en Argelia y continuará por Angola y Guinea Ecuatorial. La zona anglófona de Camerún vive un conflicto desde 2016 entre fuerzas gubernamentales y grupos separatistas, que ha dejado miles de fallecidos y cientos de miles de desplazados.
Según datos de la Organización de las Naciones Unidas, millones de personas requieren ayuda humanitaria en estas regiones, mientras que cientos de miles de niños se han visto afectados por el cierre de escuelas a causa de la violencia.
Durante su mensaje, León XIV destacó iniciativas locales de convivencia entre comunidades musulmanas y cristianas que promueven la paz, y elogió especialmente el papel de mujeres y trabajadores humanitarios que atienden a las víctimas del conflicto.
El pontífice también cuestionó la desigualdad en el uso de los recursos globales, señalando que se destinan grandes sumas a la guerra mientras faltan fondos para educación, salud y reconstrucción. En ese sentido, criticó a quienes explotan los recursos naturales sin beneficiar a la población, en un país donde, pese a su riqueza en petróleo y minerales, una parte significativa de la población vive en condiciones de pobreza, según el Banco Mundial.
El viaje del papa también ha estado marcado por tensiones internacionales, luego de declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien lo criticó por sus posturas en favor de la paz. Ante ello, el pontífice reafirmó que continuará promoviendo el diálogo y la reconciliación.
Finalmente, reiteró su llamado a la unidad y al trabajo conjunto para construir la paz, mensaje que dirigió tanto a líderes religiosos como a la población en general.