Al menos 11,000 menores ciudadanos de Estados Unidos han sido separados de sus padres debido a detenciones migratorias durante los primeros siete meses del segundo mandato del presidente Donald Trump, según una investigación de ProPublica.
El informe indica que estas medidas han afectado principalmente a familias latinas, con un promedio diario de más de 50 niños que quedan apartados de uno de sus progenitores. Además, revela que las madres enfrentan una tasa de deportación significativamente mayor en comparación con la administración de Joe Biden, mientras que la mayoría de los detenidos no posee antecedentes penales graves.
La investigación, considerada una de las más completas sobre este fenómeno, se basa en registros del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas recopilados por la Universidad de Washington, los cuales documentan información sobre los detenidos y sus hijos.
Los datos analizados abarcan arrestos realizados entre finales de 2021 y mediados de 2025, aunque no incluyen operativos ejecutados por otras agencias migratorias.
Desde organizaciones civiles como Voto Latino se ha cuestionado el impacto de estas políticas, señalando que generan una afectación directa a las familias trabajadoras y a la estabilidad de miles de menores en el país.