El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó suspender durante cinco días los ataques militares contra infraestructura energética de Irán, tras reportar avances en recientes conversaciones entre ambas naciones.
La medida se produce luego de que el mandatario emitiera el sábado un ultimátum a Teherán para reabrir el estrecho de Ormuz en un plazo de 48 horas, bajo amenaza de bombardeos. Sin embargo, el tono de los contactos diplomáticos llevó a Washington a frenar temporalmente la ofensiva.
Trump señaló que las conversaciones han sido “constructivas” y continuarán durante la semana, por lo que instruyó al Departamento de Defensa a mantener en pausa las acciones militares mientras se evalúa el progreso del diálogo.
El anuncio representa un cambio en medio de la creciente tensión en Oriente Próximo, donde el conflicto ha dejado miles de víctimas. De acuerdo con cifras oficiales iraníes, más de 1,500 personas han muerto, incluidos cientos de menores, aunque organizaciones independientes elevan el número de fallecidos a más de 3,000.
Por su parte, la Guardia Revolucionaria iraní reiteró que responderá ante cualquier ataque, advirtiendo que podría dirigir acciones contra intereses de Estados Unidos y Israel si se reanudan los bombardeos.
Las negociaciones seguirán en los próximos días, en un intento por reducir la escalada y alcanzar una salida al conflicto.
— Department of State (@StateDept) March 23, 2026