El Gobierno de Francia autorizó a aeronaves militares de Estados Unidos a utilizar sus bases en Oriente Medio, en el contexto de la ofensiva militar contra Irán.
De acuerdo con el Estado Mayor del Ejército francés, la autorización tiene carácter temporal y se otorga dentro del marco de cooperación militar entre ambos países, con el objetivo de reforzar la protección de aliados en la región.
Fuentes militares señalaron que la medida forma parte de la relación estratégica entre París y Washington, aunque no se detalló en qué instalaciones específicas operarán las aeronaves estadounidenses.
En paralelo, la ministra francesa de Defensa, Catherine Vautrin, informó en una entrevista con la emisora RTL que Francia decidió reforzar su presencia militar tras el inicio de los enfrentamientos el pasado fin de semana.
Como parte de este despliegue, París envió seis cazas Dassault Rafale adicionales a los que ya mantenía estacionados en sus bases en los Emiratos Árabes Unidos.
Las autoridades francesas también confirmaron que dos instalaciones militares con presencia de tropas de Francia en ese país fueron alcanzadas por ataques iraníes a comienzos de la semana. No obstante, Vautrin señaló que no existe certeza de que las fuerzas francesas fueran el objetivo directo, ya que las bases también son utilizadas por el Ejército emiratí.
La ministra indicó que los ataques no provocaron víctimas ni heridos y que las instalaciones continúan operando con normalidad.
Además, el portaaviones Charles de Gaulle, que se encontraba desplegado en el mar Báltico, se dirigirá al mar Mediterráneo a finales de esta semana o a inicios de la próxima para realizar una misión de seguridad marítima.
El despliegue naval francés incluye también las fragatas Provence, Forbin y Languedoc.
Aunque París ha criticado a Estados Unidos e Israel por lanzar ataques contra Irán sin el respaldo de la legalidad internacional, el gobierno francés sostiene que Teherán tiene una responsabilidad central en la escalada debido a sus programas de armamento nuclear y balístico, así como por su apoyo a grupos armados en la región.
Entre las prioridades de Francia se encuentran proteger a los cerca de 400,000 ciudadanos franceses que residen en Oriente Medio, respaldar a sus aliados en la zona y garantizar la seguridad de las rutas marítimas afectadas por la crisis. Para ello, París también ha planteado la creación de una coalición internacional destinada a restablecer la estabilidad en la región.