El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este martes que el “peor escenario” tras la ofensiva militar conjunta con Israel contra Irán sería que, después de la caída del líder supremo, ocurriera que un nuevo gobierno fuera “tan malo” como el anterior.
Trump hizo estas declaraciones ante la prensa durante un encuentro con el canciller alemán Friedrich Merz en el Despacho Oval de la Casa Blanca, en medio de la creciente tensión regional. Según el mandatario, aunque el objetivo de la operación fue debilitar las capacidades del régimen iraní, existe la posibilidad de que un sucesor mantenga una postura igualmente adversa, algo que —dijo— “no quieren que ocurra”.
Al anunciar el inicio de la ofensiva, Trump invitó al pueblo iraní a aprovechar la situación para reclamar el control del país, aunque miembros de su propio gobierno han señalado que el objetivo formal no era un cambio de régimen, aun cuando reconocen que éste ha sufrido una transformación significativa como consecuencia de las acciones militares.
En respuesta a preguntas de los periodistas, Trump sugirió que alguna figura moderada podría surgir dentro de Irán, aunque subrayó que el proceso y sus resultados son inciertos. Asimismo, hizo referencia a otros conflictos recientes, como el de Venezuela, criticando la continuidad de las estructuras de poder tras la captura de su exmandatario, y defendió la cooperación con autoridades interinas en ese país.
La ofensiva militar, que ya se encuentra en su cuarto día, ha provocado cientos de muertos en territorio iraní, así como bajas estadounidenses. Teherán ha respondido con ataques aéreos y con misiles contra posiciones israelíes y bases militares estadounidenses en varios países de Oriente Medio. Trump ha indicado que la campaña continuará por varias semanas hasta que se destruyan importantes capacidades del país, incluyendo misiles, marina y potencial nuclear, y advirtió que una “gran oleada” de ataques podría ocurrir “muy pronto”.