Estados Unidos informó este lunes que empleó parte de su armamento más sofisticado durante las primeras 48 horas de la operación conjunta con Israel contra Irán, denominada “Furia Épica”.
El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) confirmó la muerte de seis militares estadounidenses y señaló que fueron recuperados los restos de dos efectivos que permanecían desaparecidos tras los ataques iniciales iraníes contra instalaciones en la región.
Según el comunicado oficial, en los bombardeos se utilizaron bombarderos estratégicos B-2, drones kamikaze LUCAS —empleados por primera vez en combate—, cazas F-35 y F-22, así como sistemas de defensa Patriot y THAAD para interceptar misiles lanzados por Irán en represalia. También se desplegaron aeronaves de guerra electrónica EA-18G, portaaviones nucleares y otros equipos cuya naturaleza no fue detallada.
El Centcom indicó que los ataques buscan “desmantelar el aparato de seguridad del régimen iraní”, priorizando instalaciones que representen una amenaza inminente. Entre los objetivos mencionados figuran centros de comando y control, el cuartel general conjunto del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), instalaciones aeroespaciales, sistemas de defensa aérea, sitios de misiles balísticos y antibuque, además de embarcaciones y capacidades de comunicación militar.
En la primera ronda de bombardeos murió el líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jameneí, hecho que desencadenó una respuesta armada de Teherán contra territorio israelí y bases estadounidenses en Oriente Medio.
Por su parte, la Guardia Revolucionaria iraní aseguró haber atacado 560 objetivos de Estados Unidos e Israel en las últimas 48 horas como parte de la operación “Promesa Verdadera 4”. Indicó que entre los blancos —60 considerados estratégicos— se encuentran centros de inteligencia estadounidenses, arsenales en el golfo Pérsico y complejos industriales de comunicaciones en Israel.
La organización humanitaria Media Luna Roja reportó que los bombardeos han dejado al menos 555 fallecidos en Irán. Además, Israel amplió sus operaciones hacia Líbano contra el grupo chií Hizbulá, donde se reportaron 31 muertos y 149 heridos en ataques registrados en las afueras de Beirut y en el sur del país.
El conflicto continúa escalando en Medio Oriente mientras persisten los combates y las autoridades estadounidenses mantienen en reserva la identidad de los militares fallecidos hasta notificar oficialmente a sus familias.