El Gobierno salvadoreño oficializó la publicación del acuerdo de comercio recíproco suscrito entre la República de El Salvador y los Estados Unidos, el cual apareció en el Diario Oficial el sábado 8 de febrero de 2026 como un acuerdo ejecutivo del Ministerio de Economía.
El instrumento establece que Estados Unidos aplicará una tasa arancelaria recíproca revisada a los bienes originarios de El Salvador, suprimiendo el arancel del 10 % que había sido impuesto en abril de 2025 a diversas importaciones durante la administración del entonces presidente Donald Trump.
Según el contenido del convenio, este se enmarca dentro de las disposiciones del CAFTA-DR, vigente desde el 1 de marzo de 2006, y reafirma el acceso no discriminatorio para productos agrícolas estadounidenses en el mercado salvadoreño.
Entre los compromisos asumidos por El Salvador figura la no imposición de impuestos a servicios digitales provenientes de Estados Unidos, la facilitación del comercio digital y la cooperación en la regulación de tecnologías y bienes considerados sensibles para la seguridad nacional. Asimismo, se establece el fortalecimiento del marco legal en materia de propiedad intelectual, incluyendo mecanismos de protección civil, penal y en frontera, también aplicables al entorno digital en áreas como derechos de autor y marcas.
El acuerdo incorpora disposiciones para promover la inversión estadounidense en sectores estratégicos, como minería de minerales críticos, recursos energéticos, generación eléctrica, telecomunicaciones, transporte e infraestructura. Las inversiones deberán recibir un trato no menos favorable que el otorgado a inversionistas nacionales y ajustarse a las reglas previstas en el CAFTA-DR.
En el ámbito energético, el documento incluye el compromiso de adquirir reactores nucleares, combustible o uranio únicamente de países que no representen riesgos para la seguridad nacional.
Cabe señalar que en 2024 la Asamblea Legislativa de El Salvador aprobó normativa que habilita la generación de energía nuclear y la minería metálica en el país, sectores que ahora quedan vinculados a los alcances del nuevo acuerdo bilateral.