El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó ante la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado que la política de su país hacia Venezuela y los desafíos en la región requieren una mayor colaboración internacional para enfrentar amenazas como la migración masiva y el narcotráfico. Rubio hizo estas declaraciones al explicar la postura de la administración de Donald Trump tras el arresto de Nicolás Maduro y su esposa el 3 de enero pasado.
Rubio señaló que en varios países de la región las amenazas están vinculadas a organizaciones criminales transnacionales, que, según dijo, no solo impulsan el tráfico de drogas sino que también alimentan flujos migratorios que afectan a Estados Unidos. En ese marco, subrayó la necesidad de contar con socios dispuestos a cooperar estrechamente con Washington en temas de seguridad.
Como ejemplo de cooperación positiva destacó a El Salvador, Ecuador, Trinidad y Tobago y Jamaica, resaltando que estas naciones han mostrado disposición para trabajar con Estados Unidos en combatir el crimen organizado y la inseguridad en la región. “Necesitamos más países dispuestos a cooperar con nosotros y a trabajar en colaboración en estos temas, como lo está haciendo Ecuador, como lo ha hecho El Salvador, como Trinidad y Jamaica y otros países”, afirmó Rubio ante los legisladores.
La embajadora de El Salvador en Washington, Milena Mayorga, retomó estas declaraciones para enfatizar que “el presidente Bukele está comprometido en la lucha contra el narcotráfico” y reforzó la idea de que El Salvador es un aliado de Estados Unidos en estos esfuerzos. Asimismo, la diputada Alexia Rivas, de Nuevas Ideas, destacó en redes sociales que El Salvador “continúa siendo un muro en el Pacífico contra el combate al narcotráfico”, y celebró el enfoque del gobierno salvadoreño como una referencia positiva en la región.
Rubio también aprovechó la audiencia para insistir en que la migración masiva y el tráfico de drogas representan una amenaza “endémica” para Estados Unidos, derivada de la inseguridad y la presencia de grupos criminales en varios países latinoamericanos, incluida Venezuela.
