El deseo de migrar entre la población salvadoreña volvió a incrementarse durante 2025, luego de una disminución registrada a mediados de año, de acuerdo con la más reciente encuesta del Instituto Universitario de Opinión Pública (Iudop) de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA).
El estudio revela que la intención de emigrar pasó de 13.6 % en mayo de 2025 a 20.4 % en diciembre del mismo año, un nivel que se acerca a los porcentajes registrados entre 2019 y 2024, cuando la proporción de personas con planes de salir del país osciló entre 21.4 % y 27.8 %.
Durante la presentación del informe, la vicerrectora de Proyección Social de la UCA, Amparo Marroquín, explicó que el repunte está vinculado principalmente a la precariedad económica. Señaló que dos de cada diez personas manifestaron tener un proyecto concreto de migrar, lo que confirma que la migración continúa siendo una de las principales alternativas ante las dificultades económicas.
Las razones económicas siguen encabezando la intención migratoria. El 75.7 % busca mejorar sus ingresos, un 12 % menciona el desempleo o la búsqueda de un mejor trabajo, y porcentajes menores aluden a la falta de seguridad jurídica, la reunificación familiar o la búsqueda de mejores oportunidades.
La encuesta también señala que cuatro de cada 100 salvadoreños reportaron que un familiar emigró durante 2025, y la mitad lo hizo de manera irregular. En estos casos, la economía y el desempleo fueron las principales motivaciones.
En el ámbito social y económico, el estudio detalla que el 9 % de los hogares tuvo al menos un integrante que abandonó sus estudios por razones económicas y el 11.6 % reportó despidos laborales. Además, el 27.8 % de los encuestados adquirió nuevas deudas durante 2025, principalmente a través de préstamos bancarios, apoyos personales o el uso de tarjetas de crédito.
En materia de seguridad, el sondeo indica que el 4.7 % de la población fue víctima directa de algún hecho delictivo en 2025. No obstante, el 81.7 % de los entrevistados considera que la delincuencia disminuyó durante ese año, mientras solo un 3.2 % percibe un aumento.